
Secuestrada durante 9 días por un supuesto ajuste de cuentas entre ladrones de camiones, el cuerpo sin vida de la niña de 11 años fue encontrado en un vertedero de la periferia de Buenos Aires.
El caso de Candela Rodríguez conmocionó desde el principio a la sociedad argentina, aunque solo en 2011 desaparecieron 204 niños en el país, víctimas de la trata de personas y de venganzas. La percepción de los ciudadanos de que aumentó la inseguridad, sobre todo en Buenos Aires, agitó las redes sociales y contribuyó a dar una gran dimensión mediática al caso.
Candela desapareció el 22 de agosto de camino a una reunión de un grupo de boy scouts en una iglesia de Hurlingham. Su padre, Alfredo Rodríguez, se encuentra cumpliendo 3 años de prisión por formar parte de una de las muchas bandas de ladrones de camiones en carretera. Los piratas del asfalto, como son conocidos, mantienen duras luchas por el control de un negocio delictivo especialmente lucrativo en Argentina.
La madre de Candela consiguió entrevistarse con el ministro de Seguridad de Buenos Aires, Ricardo Casal, y movilizar a la prensa, los vecinos y muchas personalidades sobre el secuestro. El 25 de agosto la presidenta Cristina Fernández recibió a la madre y durante varios días hasta 1.600 agentes estuvieron buscando a la niña.
Durante el secuestro se manejaron varias hipótesis, pero el domingo, una de las tías de Candela recibió una llamada reclamando una supuesta deuda de Alfredo Rodríguez. La policía sospecha que se trata de un ajuste de cuentas entre grupos de piratas del asfalto, muy activos en la periferia de Buenos Aires.
El miércoles, una mujer que buscaba entre las basuras descubrió el cuerpo de Candela envuelto en un saco de plástico en un vertedero cercano al barrio de Villa Tesei, donde residía la familia. Las fuerzas de seguridad consiguieron localizar la casa donde estuvo retenida la niña y el vehículo en el que fue trasladada, mientras prosiguen las investigaciones.
La niña murió asfixiada y no presentaba signos de violencia sexual. Su entierro al que asistió el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli se convirtió en una impresionante manifestación de dolor. Los políticos anunciaron nuevas medidas legislativas y diversas personalidades organizan movilizaciones para reclamar justicia.
El Senado argentino debatió y aprobó un proyecto de ley para castigar estos delitos de secuestro con chantaje, mientras organizaciones no gubernamentales como laFundación Niños Perdidos y la Red Solidaria, reunían a deportistas y cineastas para convocar una movilización. "Nuestro plan es citar a una convocatoria ciudadana que no tenga nada que ver con la política. Estamos muy confundidos y shockeados, pero no dormidos", explicó el actor Ricardo Darín sobre estas acciones.
El 23 de octubre se celebran las elecciones generales y la oposición encontró en el asesinato de Candelaabundante munición contra la presidenta Fernández, que sigue encabezando los sondeos por sus buenos resultados económicos. Las cifras de la seguridad son superiores a las de Chile o Perú, aunque mejoraron respecto a 2002.
La madre de Candela consiguió entrevistarse con el ministro de Seguridad de Buenos Aires, Ricardo Casal, y movilizar a la prensa, los vecinos y muchas personalidades sobre el secuestro. El 25 de agosto la presidenta Cristina Fernández recibió a la madre y durante varios días hasta 1.600 agentes estuvieron buscando a la niña.
Durante el secuestro se manejaron varias hipótesis, pero el domingo, una de las tías de Candela recibió una llamada reclamando una supuesta deuda de Alfredo Rodríguez. La policía sospecha que se trata de un ajuste de cuentas entre grupos de piratas del asfalto, muy activos en la periferia de Buenos Aires.
El miércoles, una mujer que buscaba entre las basuras descubrió el cuerpo de Candela envuelto en un saco de plástico en un vertedero cercano al barrio de Villa Tesei, donde residía la familia. Las fuerzas de seguridad consiguieron localizar la casa donde estuvo retenida la niña y el vehículo en el que fue trasladada, mientras prosiguen las investigaciones.
La niña murió asfixiada y no presentaba signos de violencia sexual. Su entierro al que asistió el gobernador de Buenos Aires, Daniel Scioli se convirtió en una impresionante manifestación de dolor. Los políticos anunciaron nuevas medidas legislativas y diversas personalidades organizan movilizaciones para reclamar justicia.
El Senado argentino debatió y aprobó un proyecto de ley para castigar estos delitos de secuestro con chantaje, mientras organizaciones no gubernamentales como laFundación Niños Perdidos y la Red Solidaria, reunían a deportistas y cineastas para convocar una movilización. "Nuestro plan es citar a una convocatoria ciudadana que no tenga nada que ver con la política. Estamos muy confundidos y shockeados, pero no dormidos", explicó el actor Ricardo Darín sobre estas acciones.
El 23 de octubre se celebran las elecciones generales y la oposición encontró en el asesinato de Candelaabundante munición contra la presidenta Fernández, que sigue encabezando los sondeos por sus buenos resultados económicos. Las cifras de la seguridad son superiores a las de Chile o Perú, aunque mejoraron respecto a 2002.
Fuente: Hechos de Hoy
No hay comentarios:
Publicar un comentario