
En la capital, Manila, el ciclón provocó el cierre de la bolsa de valores, oficinas del gobierno, la suspensión de clases en escuelas y universidades y la cancelación de vuelos. Decenas de calles se encuentran inundadas y sin suministro eléctrico, ante la caída de decenas de árboles por las ráfagas de viento. La isla Luzón también es una de las regiones más devastadas.
"El agua está subiendo. Desde que comenzó a llover ayer, las inundaciones se han incrementado rápidamente. La situación no mejora", comentaba a la prensa internacional Evelyn de Guzmán, damnificada.
Las autoridades ordenaron la evacuación de 100 mil personas en más de una docena de comunidades.
Las clases y los vuelos nacionales se encuentran suspendidos, así como las oficinas, salvo aquellos organismos dedicados al rescate en emergencias.
"La zona se está inundando mucho más. Nuestra casa está en uno de los niveles más altos de agua por culpa del tifón. Espero por lo menos rescatar mi moto del agua", dijo Mark Torres, damnificado.
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