La Paz, 28 de agosto (Boliviapress/Fides).-
Las plantaciones de coca no dañan
de manera permanente el terreno donde fueron plantadas, como sucede con
cualquier tipo de cultivo la tierra queda inútil por algunos años, pero es posible su recuperación, así lo afirmó el viceministro de la Coca, Dionisio Núñez.
Núñez en declaraciones a Radio Fides explicó que luego de varios años de cultivo, sea este de coca, cítricos o café "cualquier terreno queda cansado, no tiene los mismos nutrientes, ya no es como un terreno fresco, hay que dejar que se recupere dejándolo sin cultivos".
La región de los Yungas es el mejor ejemplo de que la coca no daña la tierra,
aseguró el viceministro, porque en la franja que va desde Coroico,
Arapata, Coripata, Huancané, Chulumani, Chicaloma, Irupana aún se puede
cultivar cualquier cosa y en esa región se plantaron cocales "desde hace
muchísimos años, incluso desde la época de los Incas".
Núñez rechazó los informes de
organizaciones independientes sobre la inutilidad de tierra en la que se
sembró antes coca, para el viceministros estas son "verdades a medias" que no reflejan las verdaderas condiciones de los suelos.
"No es que la coca sea la única planta que agota la fertilidad de los suelos, todas las plantas cultivadas de manera intensa agotan la fertilidad", reiteró.
Expertos agrícolas afirman que al ser erradicada una plantación de coca, a pesar de que el suelo está agotado, puede convertirse en productora de café,
que no necesita de suelos ricos porque subsiste con una buena
estructura de terrenos, es decir que deben tener la porosidad y la
contextura adecuadas, pero no necesariamente los nutrientes, porque se
les puede dotar de éstos.

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