La Paz, 28 de oct. (Boliviapress).- En Brasil existe disposición para ampliar el financiamiento del tramo II de la carretera San Ignacio de Moxos- Villa Tunari, que debe ser rediseñado y ampliado después que los indígenas de tierras bajas consiguieran arrancarle al Gobierno una Ley que garantiza que ninguna vía puede atravesar el TIPNIS.
Según el diario Valor Económico de Brasil, este país está dispuesto a ampliar el financiamiento de un desvío para evitar atravesar la reserva indígena y que encarecería la obra de la constructora brasileña OAS en unos $us 250 millones. Pero a cambio exige condiciones.
"Bolivia precisa establecer un cronograma, una línea de acción, para definir con rigor técnico la solución para los parámetros ambientales, financieros, económicos y políticos de ese proceso", dijo una fuente oficial brasileña citada por Valor.
Diferentes frentes estiman que el desvío de la carretera acrecentará en 250 millones de dólares el valor total de la obra, y que exigirían un nuevo contrato con el Banco de Desarrollo de Brasil.
Según el medio brasilero el sentimiento “antibrasileño” que se despertó durante la movilización de los indígenas preocupa al Gobierno de Brasil y en este país hay una corriente que piensa que no se debería financiar más la carretera y otra que teme que surjan nuevos problemas que paralicen la obra.
Una de las exigencias del Gobierno de Brasil sería la devolución sin mayor trámite de los miles de automóviles robados en el vecino país y que fueron detectados en el proceso de nacionalización de chutos ejecutado por la Aduana. El retorno de los vehículos sería visto como una “señal de buena voluntad” de parte de Bolivia.
Fides...
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